At the heart of my personal leadership formation is the focus on knowing, loving and following Jesus Christ in such a way that I am transformed into His image, therefore becoming and leading more like Him.

Juan M. Vallejo

Jesus said, “Follow Me” (Matt. 4:19, NKJV). Following Jesus and His example is vital, “for in Him dwells all the fullness of the Godhead bodily” (Col. 2:9). The outflow of this followership will be godly leadership.

An important aspect of the apostle Paul’s leadership was his followership. Paul followed Christ and clearly encouraged people to follow him as he followed Christ. Therefore, it is no surprise that Paul wrote to the Philippians (Phil. 2:1-11) about the importance of being like Christ. From this passage, we learn important leadership principles.

Paul began this passage implying that there are benefits of being “in Christ,” such as encouragement, consolation of love, fellowship of the Spirit, affection and compassion. He also set the groundwork for following Jesus’ example by calling the believers in Philippi to remember that they were one “in Christ” and, therefore, should have the mind of Christ. They should be one in love, spirit and mind. Following Christ’s love and having unity are fundamental to leadership.

In verses 3 and 4, Paul added a few more “dos and don’ts.” The admonition to “let nothing be done through selfish ambition or conceit” spoke to their motivation, or heart condition. They were to check their motives before acting on them. Paul concluded this section by asking them to be humble, considering others more valuable than themselves, not looking to their own interests but to take others’ interests into consideration, as well. These instructions were well illustrated by the life of Christ and worthy to be followed.

Paul then told the Philippians to have the same attitude, or mind, as Jesus. Paul wanted them to be mentally disposed to think the same way as Jesus. Even though Jesus maintained the form of God, He was not mentally disposed to think that His equality with God was a prize, or treasure, to be held fast and used for His own advantage.

Christ emptied Himself when He became a man, and chose to live His life as a bondservant, surrendering His rights and will to the Father. He set aside His divine prerogatives when He took the form of a man. His choice to become a bondservant was an act of love, which He demonstrated by a life of complete obedience no matter what the cost.

Christ showed us the best way to lead: It is by becoming a servant of God, and serving others. His selfless example is one that Paul desired his readers to follow even it if meant taking up the cross to follow Him.

This passage informs us that the sovereign God is a loving God who is interested in others’ wellbeing. He is willing to make the ultimate sacrifice, doing whatever it takes within His character and will to make sure the needs of others are taken care of.

His approach as a servant-leader demonstrates His choice of leadership style. He could have “lorded over us,” imposing His power and control, but instead He chose to empty Himself and serve us. He did not come to be served, but to serve, and to give His life as a ransom for many. This informs us that being a servant is the greatest form of leadership, the greatest way of helping people, and the lifestyle that leads to the greatest rewards.

There is a lot to be learned about humility in leadership from a God who humbled Himself but did not “lessen” Himself. Sometimes, we confuse humiliation with humility. We think that if we surrender our rights and live as lowly servants, we are somehow less of a person and powerless. That is far from the truth that Jesus demonstrated in His life.

In reality, those who humble themselves will be lifted up. No one is greater than his master, so if Christ lived as a servant, then I must also live as a servant, setting aside my rights and following His example.

The Foursquare Church has three core Missional Objectives to guide our collective missional focus and develop a healthy culture in our churches. These include: (1) leadership development; (2) church and congregation multiplication; and (3) church health and transformation. Learn more about Foursquare’s Missional Objectives.


Formación de Líderazgo a Través de la habilidad de Seguir

Al corazón de mi formación de liderazgo personal  está el enfoque en conocer, amar y seguir a Jesucristo de tal manera que soy transformado a Su imagen, y por lo tanto me convierto y dirigo más como Él.

Juan M. Vallejo

Jesús dijo, “Síganme” (Mateo 4:19, RVC). Seguir a Jesús y Su ejemplo es vital, “porque en Él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad” (Col 2:9). El resultado de esta habilidad de seguir será un liderazgo piadoso. 

Un aspecto importante del liderazgo del apóstol Pablo fue su habilidad de seguir. Pablo siguió a Cristo y claramente animó a la gente a seguirle a él como él seguía a Cristo. Por lo tanto, no es de sorprender que Pablo le escribió a los Filipenses (Fil. 2:1-11) sobre la importancia de ser como Cristo. De este pasaje, aprendemos importantes principios de liderazgo.

Pablo comenzó este pasaje implicando que hay beneficios de estar “en Cristo”, tales como la consolación,  el consuelo de amor, la comunión del Espíritu, el afecto y la compasión. También estableció la base para seguir el ejemplo de Jesús al instarles  a los creyentes en Filipos a que recordaran que eran uno “en Cristo” y, por lo tanto, deberíantener la mente de Cristo. Deberían ser uno en amor, en espíritu y en mente. Seguir el amor de Cristo y tener unidad son fundamentales para el liderazgo.  

En los versículos 3 y 4, Pablo añadió unos pocos más “que hacer y que no hacer.” La amonestación de “no hacer nada por contienda o por vanagloria” habló de su motivación, o su condición del corazón. Deberían examinar sus motivaciones antes de actuar sobre ellos. 

Pablo concluyó esta sección pidiéndoles que sean humildes, estimando cada unoa los demás como superiores a sí mismos, no mirando cada uno por lo suyo propio, sino cada cual también por lo de los otros. Estas instrucciones fueron bien ejemplificadas en la vida de Jesús y son dignas de ser seguidas. 

Pablo después les dijo a los filipenses que tuvieran la misma actitud, o mentalidad, de Jesús. Pablo quería que estuviesen mentalmente dispuestos a pensar de la misma manera que Jesús. Aunque Jesús mantuvo la forma de Dios, no estaba mentalmente dispuesto a pensar que Su igualdad con Dios era un premio, o un tesoro, a que aferrarse y usarlo para su propia ventaja.

Cristo se despojo de Sí mismo cuando se hizo hombre, y escogió vivir Su vida como un siervo, rindiendo Sus derechos y voluntad al Padre. Él dejó a un lado sus prerrogativas divinas cuando tomó la forma de un hombre. Su elección de hacerse siervo fue un acto de amor, el cual demostró por medio de una vida de obediencia total  sin importar el costo.

Cristo nos mostró la mejor manera de dirigir: Es por medio de hacerse siervo de Dios y servir a otros.  Su ejemplo de abnegación fue uno que Pablo deseaba que sus lectores siguiesen aunque significara tomar la cruz para seguirle a Él.

Este pasaje nos informa que el Dios soberano es un Dios amoroso que le interesa el bienestar de otros. Está dispuesto a hacer el máximo sacrificio, haciendo lo que sea necesario dentro de los parámetros de Su carácter y voluntad para asegurarse que las necesidades de otros sean atendidas.

Su enfoque como líder-siervo demuestra su elecciónde estilo de liderazgo. Él pudo haberse “enseñoriado sobre nosotros” imponiendo Su poder y control, pero en vez de aquello, decidió despojarse a Sí mismo y servirnos. No vino a ser servido sino a servir, y a dar su vida en rescate por muchos. Esto nos informa que ser un siervo es la mejor forma de liderazgo, la mejor manera de ayudar a las personas y el estilo de vida que nos brinda las mejores recompensas.

Hay mucho que aprender sobre la humildad en el liderazgo de un Dios que se humilló a Sí mismo pero no se “disminuyó” a Sí mismo. A veces confundimos la humillación con la humildad. Pensamos que si rendimos nuestros derechos y vivimos como humildes siervos,  somos de alguna manera menos personas e impotentes. Eso está lejos de la verdad que Jesús demostró en Su vida. 

En realidad, aquellos que se humillan serán exaltados. Nadie es mayor que su señor, así que si Cristo vivió como siervo, yo también tengo que vivir como siervo, dejando a un lado mis derechos y siguiendo Su ejemplo. 

La Iglesia Cuadrangular tiene tres objetivos misionales principales para guiar nuestro enfoque misional colectivo y desarrollar una cultura saludable en nuestras iglesias. Estas incluyen: (1) formación de liderazgo; (2) multiplicación de iglesias y congregaciones; y (3) la salud y transformación de iglesias. Descubra más sobre los objetivos misionales de La Iglesia Cuadrangular.