There are moments throughout life when we find ourselves facing a crisis, and, as leaders in the body of Christ, we need to know how to pray when a crisis develops, as well as how to encourage others to pray as they walk through their own personal moments of crisis.

Huey L. Hudson

Prayer not only moves things in the spirit realm, but also connects us with God during the most difficult moments in life.

God’s people need to know that He is more than a good crisis manager, and teaching them about His faithfulness prepares them for those crisis moments in life. Then, when a crisis does occur, they will not be overcome by the circumstance because they understand that God is present, even when they cannot see Him or discern His actions.

In 2 Kings 6:15-17, Elisha had that understanding. When his servant expressed fear and concern over pending danger, Elisha remained cool, calm and collected, knowing that the omnipresent God was with them. God’s people can have that same confidence as they stand on His promise found in Hebrews 13:5, where God says: “I will never fail you. I will never abandon you” (NLT).

What a precious promise we have from our Lord and Savior! This is a promise that we can carry with us in the midst of whatever crisis we encounter. It is also a promise that helps us overcome the feelings of trepidation, and doom and gloom, that can be so prevalent during a crisis.

Having pastored my community after Alabama’s worst tornado, I now urge fellow leaders to consider these three points in prayer when facing crisis:

Pray against fear that will try to invade the atmosphere and contaminate the hope that we have in God.

Fear can be debilitating, but reminding God’s people of His promise to always be with us alleviates that fear. Fear also moves us away from faith, and it is in those faith moments that God shows up, no matter how big the crisis may be.

Elisha told his servant: “Don’t be afraid! ... For there are more on our side than on theirs!” (2 Kings 6:16, NLT). His words offered hope and peace to the young man amidst the crisis they faced.

Pray for evidence of God’s presence.

Elisha prayed, “O Lord, open his eyes and let him see!” (v. 17). The Lord opened the young man’s eyes, and, when he looked up, he saw that the hillside around Elisha was filled with horses and chariots of fire.

When people see evidence of God’s presence, especially during moments of crisis, faith is renewed and hope restored. But the man or woman who feels they must walk through a crisis void of the Lord’s presence can quickly be overcome with worry, dread and anxiety that things are not going to end well.

Pray that people will turn to God when facing a crisis.

There are many things that people can place their hope in when facing a critical time, but turning to God is the only guaranteed path of success. When the servant of Elisha saw God’s army, I believe he turned with his whole heart to the God of Abraham, Isaac and Jacob. As we focus on Jesus in the midst of a crisis, and not the problems presented by the crisis, God is pleased, and He becomes our deliverer.


Cómo Orar en Medio de la Crisis

Hay momentos en la vida cuando nos hallamos enfrentando una crisis y como líderes en el cuerpo de Cristo, necesitamos saber cómo orar cuando esta se presenta, al igual que cómo animar a otros a orar cuando están atravesando por sus propios momentos de crisis.

Huey Hudson

La oración no sólo mueve las cosas en el ámbito espiritual sino que también nos conecta con Dios en los momentos más difíciles de la vida.

El pueblo de Dios debe saber que Dios es más que un buen gestor de crisis, y al enseñarles sobre Su fidelidad les prepara para esos momentos de crisis en la vida. Entonces, cuando se da una crisis, no serán abrumados por la circunstancia porque entienden que Dios está presente, aun cuando no pueden verlo o discernir Sus acciones.

En 2 Reyes 6:15-17, Eliseo tenía ese entendimiento. Cuando su siervo expresó temor y preocupación sobre el inminente peligro, Eliseo se mantuvo tranquilo, calmado y sereno, sabiendo que el Dios omnipresente estaba con ellos. El pueblo de Dios puede tener esa misma confianza mientras permanece en Su promesa en Hebreos 13:5, donde Dios dice, “nunca te fallaré. Jamás te abandonaré”. (NTV)

¡Qué promesa preciosa tenemos de nuestro Señor y Salvador! Esta es una promesa que podemos llevar con nosotros en medio de cualquier crisis que enfrentemos. También es una promesa que nos ayuda a supercar los sentimientos de temor y pesimismo que pueden ser tan predominantes en tiempos de crisis.

Les quiero dar tres cosas a considerar en oración cuando enfrenten una crisis:

1. Ore contra el temor que intentará invadir la atmósfera y contaminar la esperanza que tenemos en Dios.

El temor puede ser debilitante, pero recordarle al pueblo de Dios y de Su promesa, que él siempre está con nosotros, alivia ese temor. El temor también nos aleja de la fe, y es en esos momentos de fe que Dios se manifiesta sin importer cuán grande sea la crisis. 

Eliseo le dijo a su siervo, “¡No tengas miedo! ¡Hay más de nuestro lado que del lado de ellos!” (2 Reyes 6:16, NTV). Sus palabras ofrecieron esperanza y paz al joven en medio de la crisis que afrontaban.

2. Ore por evidencia de la presencia de Dios.

Eliseo oró: “Oh Señor, ¡abre los ojos de este joven para que vea!” (v.17). El Señor abrió los ojos del joven, y cuando miró, vio que el monte que rodeaba a Eliseo estaba lleno de gente de a caballo y de carros de fuego. 

Cuando la gente ve evidencia de la presencia de Dios, especialmente durante momentos de crisis, la fe es renovada y la esperanza es restaurada. Pero el hombre o la mujer que siente que tiene que caminar en medio de la crisis sin la presencia de Dios puede quedar rápidamente abrumado con la preocupación, el temor y la ansiedad de que las cosas no van a terminar bien.

3. Ore que la gente se vuelva a Dios cuando enfrenta una crisis.

Durante una crisis hay muchas cosas en las que la gente puede poner su confianza, pero volvernos a Dios es el único camino seguro para el éxito. Cuando el siervo de Eliseo vio al ejército de Dios, creo que se volvió con todo su corazón al Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob. Cuando nos enfocamos en Jesús en medio de una crisis, y no en los problemas que se presentan en la crisis, Dios se complace y se convierte en nuestro libertador

Por: Huey Hudson es el pastor principal de Restoration Church (Huntsville Foursquare Church) en Madison, Alabama.