Senior Pastor Patricio Serrano and Assisting Minister Rosa Serrano had been independent pastors in Grand Junction, Colo., for seven years when their paths crossed with the Foursquare family at a youth camp.

Patricio and Rosa Serrano

So what happened when this dynamic couple encountered Foursquare and brought their church under our movement as Aliento de Vida (Grand Junction Hispanic Foursquare Church) in Grand Junction, Colo.? Patricio and Rosa candidly share their story.

Why did you choose to join the Foursquare family?

Patricio: In 2011, my church attended a Foursquare youth camp. One of our youth leaders had come from a Foursquare church and encouraged us to attend. When we were there, we felt very welcomed and included in everything. We kept going back to the youth camps, and in 2013 we started going the Gateway District trainings.

Eventually, I talked with my wife and told her we should either think about joining Foursquare or stop going because we were receiving so many resources and a lot of training, but we weren’t Foursquare. Prior to that, we felt very isolated, and we didn’t really have fellowship with other pastors. Now we had people looking out for us. Pastoral care is really big in Foursquare, and that’s something that’s really helped us.

What is pastoral care like in your district? 

Rosa: Liliana Hanold, our divisional superintendent, calls us often and asks us how we are doing in our personal lives, and in the church. We also pray with her and the group of pastors in our region, and we talk about different important topics each time. We have received calls from Martin Ruarte, the leader of Hispanic ministry in our district, also to ask us how we are doing. We do not feel like we get lost in the group; they have a more personal relationship with us.

What are some benefits that you've received by attending district trainings?

Rosa: Although we had been pastors for several years, the district trainings have been like the foundation of the ministry we now have. Many of the things they teach us in regional trainings have to do with pastoral care, how to care for ourselves and how to care for the congregation, how to multiply. It is not so much about how to preach, but more about how to make the church flourish.

Who helped you in your transition to become Foursquare pastors?

Rosa: We cannot name just one person because there were several: Daniel and Monica Prieto, Martin Ruarte, Liliana Hanold, Martha Gallegos. It’s a group of people. It’s a team, and they work in unity. They work very closely with one another, and everyone does their part in what they are responsible for.

Have you been able to attend a Foursquare convention?

Patricio: We have attended two: Dallas in 2014 and Anaheim in 2015. At the Anaheim convention, several speakers talked about starting things—starting different ministries, small or big. So when we came back, my wife and I started a young adults Bible study.

We live about 10 minutes from Colorado Mesa University, and young people come to Grand Junction from different parts of Colorado to either study or work. We wanted to connect with them and be an extended family to them. For an entire school year, we invited them to our house, my wife cooked dinner for them, and I would do a short Bible study. Then we’d have a time of fellowship.

How would you encourage other Foursquare pastors who are reading your story?

Rosa: It has been a great blessing for us to be under the covering of The Foursquare Church. Knowing we have a family that is supporting us in every area, both spiritually and physically, makes our job so much easier. We have been given the necessary resources and tools so that we can have a successful ministry.


Renunciamos a Nuestra Independenica para Ser Cuadrangulares

El Pastor Principal Patricio Serrano y la Ministro Asistente Rosa Serrano habían sido pastores independientes en Grand Junction, Colorado, por 7 años cuando sus caminos se cruzaron con la familia Cuadrangular en un campamento juvenil. 

Patricio y Rosa Serrano

Conozca cómo esta dinámica pareja se encontraron y trajeron a su iglesia bajo la Cuadrangular como Aliento de Vida (Grand Junction Hispanic Foursquare Church).

¿Por qué decidieron unirse a la familia Cuadrangular?

Patricio: En el año 2011 mi iglesia asistió a un campamento de jóvenes Cuadrangular. Uno de nuestros líderes de jóvenes había venido de una iglesia Cuadrangular y nos animó a asistir. Estando allí, nos sentimos muy bienvenidos e incluidos en todo. Seguimos regresando a los campamentos de jóvenes y en el 2013, empezamos a ir a los entrenamientos pastorales del Distrito Gateway. 

Con el tiempo hablé con mi esposa y le dije que deberíamos o pensar en unirnos a La Iglesia Cuadrangular o dejar de asistir porque estábamos recibiendo tantos recursos y mucho entrenamiento sin ser  Cuadrangulares. 

Antes de eso, nos habíamos sentido muy aislados y en realidad no teníamos comunión con otros pastores. Ahora teníamos personas pendiente de nosotros. El cuidado pastoral es realmente importante en la Cuadrangular y eso es algo que realmente nos ayudó.

¿Cómo es el cuidado pastoral en su distrito?

Rosa: Liliana Hanold, nuestra superintendente divisional, nos llama a menudo y nos pregunta cómo nos va en nuestra vida personal y en  la iglesia. También oramos con ella y con el grupo de pastores en nuestra región y todo el tiempo hablamos de diferentes temas  importantes. Hemos recibido llamadas de Martín Ruarte, líder del ministerio Hispano del distrito, también preguntándonos cómo nos va. No nos sentimos perdidos en el grupo; tienen una relación más personal con nosotros.

¿Cuáles son algunos de los beneficios recibidos al asistir a los entrenamientos del distrito?

Rosa: Aunque habíamos sido pastores por varios años, los entrenamientos han sido como el fundamento del ministerio que ahora tenemos. Muchas de las cosas que nos enseñan en los entrenamientos regionales tienen que ver con el cuidado pastoral, cómo cuidarnos a nosotros mismos y cómo cuidar de la congregación, cómo multiplicarse. No es tanto acerca de cómo  predicar sino más bien de cómo hacer que la iglesia florezca.

¿Quién les ayudó en su transición a convertirse en pastores Cuadrangulares?

Rosa: No podemos nombrar a una sola persona porque fueron varias: Daniel y Mónica Prieto, Martín Ruarte, Liliana Hanold, Martha Gallegos. Es un grupo de personas. Es un equipo y trabajan en unidad. Trabajan muy cerca el uno del otro y cada quien hace su parte en lo que le corresponde.

¿Han podido asistir a una convención Cuadrangular?

Patricio: Hemos asistido a dos, Dallas en 2014 y Anaheim en 2015. En la convención de Anaheim varios oradores compartieron sobre comenzar cosas—iniciar distintos ministerios, pequeños o grandes. Así que al volver a casa,  mi esposa y yo comenzamos un estudio bíblico para jóvenes adultos.

Vivimos a unos 10 minutos de la Universidad de Colorado Mesa, y los jóvenes vienen a Grand Junction desde distintas partes de Colorado ya sea a estudiar o a trabajar. Quisimos conectarnos con ellos y ser una familia extendida para ellos. Durante todo un año escolar los invitamos a nuestra casa, mi esposa les preparaba cena y yo hacía un breve estudio bíblico. Después pasábamos un tiempo de compañerismo.

¿Cómo animaría a otros pastores Cuadrangulares que están leyendo su historia?

Rosa: Ha sido una gran bendición para nosotros estar bajo la cobertura de la Iglesia Cuadrangular.  Saber que tenemos una familia que nos apoya  en todo, tanto espiritual como físicamente, hace mucho más fácil nuestra labor.  Se nos han dado los recursos y herramientas necesarios para que podamos tener un ministerio exitoso.