"According to God’s gifting and calling, we will intentionally prepare and release men and women across generations and cultures into all positions of leadership and areas of ministry." —Foursquare's Global Distinctives

Mike Kai

Whether we are senior pastors, ministry pastors or missionaries, each of us serves under a particular kind of leadership culture. To me, culture can simply be defined by the phrase, “It’s the way we do things here.”

As my good friend and leadership consultant Sam Chand says, “Culture will eat strategy for breakfast, every day.” We could have the best strategy and vision, but, if we don’t concentrate on creating and cultivating healthy, empowering and reproducible environments, then it is going to take us much longer to get where we want to go.

In our Foursquare family, we have some outstanding senior pastors who have cultivated empowering leadership environments. Some of the greatest movements of church planting and multiplication in Foursquare exist because these pioneers were not shy in shaping young men and women, who were called by God, to lead churches and campuses in order to continue to advance the Great Commission.

Here’s what I have learned from Sam Chand, and what I would also like to add about leadership cultures that are empowering. I’ll call these the three C’s of empowering leadership cultures and environments:

Confront What Needs to Be Confronted

The opposite of an empowering environment is one that stifles. But just as bad is one that enables behaviors that are counter-cultural. What we need to do is confront what needs to be confronted.

It could be an attitude that has finagled its way into your teams, or a key leader who is misrepresenting your vision and values. There are so many examples of things we can often tolerate for one reason or another.

It could be that we want peace. Peace at any cost will often steal the very thing that you need in your culture: peace. It often costs us much, much more than we bargained for because we tolerated things that needed to be confronted. If you have a tough time doing this, you’d better learn how—and quickly!

Communicate What Needs to Be Communicated

Keeping people “in the loop” is important. But communicating to people who need to know what you know is often the key to empowering environments.

When we become careless in communicating the who, what, where, when and why to the appropriate people, people get nervous and begin wondering where they stand within the church, or what their status is with us. Insecurity can come into play, but, if we simply over-communicate what needs to be passed on, our teams will fly farther than we expected.

Cultivate What Needs to Be Cultivated

It’s common for us to have grown up in a culture where some of the most important factors and principles in ministry were expected to be “caught and not taught.” It sounds so good! If that is the mainstay of how we lead, our environments will be chaotic at worse, and ambiguous at best.

Environments that empower have two characteristics. They are defined and then they are coached in “real time.” In other words, they are “taught until they are caught.” If we are going to empower a new crop of leaders, it would serve us better if we could articulate and define what is expected of them, and what a “win” is.

We all need to know where the target is and how to hit it. Then, coaching, correcting and encouraging people at the first opportunity that presents itself will help us all become all God intended us to be.

So, confront, communicate and cultivate for a greater, empowering leadership environment.


Empoderando al Liderazgo: Distintivos Globales (Parte 3)

Ya sea que seamos pastores principales, pastores ministeriales o misioneros, cada uno de nosotros sirve dentro de una cierta cultura de liderazgo. 

Pastor Mike Kai

Para mí, cultura se define simplemente por la frase, “Es la manera cómo hacemos las cosas aquí”. 

Como dice  mi buen amigo y consultor de liderazgo Sam Chand: “La cultura se desayunará a la estrategia, siempre”. Pudiéramos tener la mejor estrategia y visión pero si no nos concentramos en crear y cultivar un ambiente saludable, empoderador y reproducible, nos va a llevar mucho más tiempo llegar donde queremos ir.

En nuestra familia Cuadrangular, tenemos algunos pastores destacados que han cultivado entornos que empoderan al liderazgo. En la Cuadrangular, algunos de los más grandes movimientos de plantación de iglesias y multiplicación existen porque estos pioneros no fueron tímidos al forjar hombres y mujeres jóvenes, llamados por Dios, a dirigir iglesias y congregaciones para seguir avanzando la Gran Comisión.

Esto es lo que he aprendido de Sam Chand y lo que también me gustaría agregar sobre las culturas de liderazgo que empoderan. Las bautizaré como las tres C’s del empoderamiento de culturas y ambientes de liderazgo:

Confronta lo que Necesita Ser Confrontado.

Lo opuesto de un ambiente que empodera es uno que estanca. Pero igual de malo es uno que permite conductas contra-culturales. Lo que necesitamos hacer es confrontar lo que necesita ser confrontado. 

Pudiear ser una actitud que se ha colado en nuestros equipos, o un líder clave está mal representando nuestra visión y valores. Hay tantos ejemplos de cosas que a menudo toleramos por una razón u otra. 

Pudiera ser que queremos paz. Pero la paz a cualquier precio a menudo se roba justo aquello que necesitamos en nuestra cultura: paz. A menudo nos cuesta más, mucho más de lo que esperábamos porque toleramos cosas que necesitaban ser confrontadas. Si nos cuesta hacerlo – ¡deberíamos aprender cómo hacerlo– y rápido!

Comunica lo que Necesita Ser Comunicado.

Mantener a la gente informada es importante. Pero comunicarle a la gente que necesita saber lo que nosotros sabemos  es a menudo la clave para empoderar entornos. 

Cuando nos descuidamos en comunicar el quién, el qué, el dónde, el cuándo y el por qué a la gente apropiada, la gente se pone nerviosa y empieza a cuestionar su lugar dentro de la iglesia o su estatus con nosotros. La inseguridad puede entrar en escena pero si simplemente sobre-comunicamos lo que necesita compartirse, nuestros equipos volarán más lejos de lo esperado.

Cultiva lo que Necesita Ser Cultivado.

Es común entre nostros haber crecido en una cultura en la que se esperaba que algunos de los más importantes principios y factores del ministerio fuesen “captados y no enseñados”. ¡Suena tan bien! Pero si ese es el fundamento de cómo dirigimos, nuestros ambientes serán caóticos en el peor de los casos y ambiguos en el mejor. 

Los ambientes que empoderan tienen dos características: Son definidos y luego son forjados en “tiempo real”. En otras palabras, son “enseñados hasta que sean captados”. Si vamos a empoderar a una nueva cosecha de líderes, nos convendría mejor si articulamos y definimos lo que se espera de ellos, y lo que significa “ganar”. 

Todos necesitamos saber dónde está el blanco y como alcanzarlo. Y luego, entrenar, corregir y animar a la gente tan pronto tengamos la primera oportunidad, nos ayudará a todos a convertirnos en todo lo que Dios quiso que fuéramos.

Así es que, confrontemos, comuniquemos y cultivemos para lograr un mejor entorno que empodere al liderazgo.